La antigüedad del relato de la pasión del Evangelio de Marcos

Hemos visto en otro lugar (¿Cuándo fue escrito el evangelio de Marcos?) que existen distintas opiniones entre los especialistas a la hora de determinar la fecha de composición del evangelio de Marcos. Como vimos, para la mayoría ese evangelio se escribió entre los años del 62 al 70; en cambio, para un sector minoritario, el evangelio se redactaría en los años 40.

      Sin embargo,  parece que existe un amplio consenso en los estudiosos en considerar que el relato de la Pasión  de Marcos contiene detalles y particularidades que apuntan a una redacción muy antigua, alrededor del año 40. Para quienes sostienen que el evangelio de Marcos no se escribió antes del año 62, la explicación se hallaría en que este evangelio utilizaría, por lo que respecta a la historia de la pasión, un relato anterior de alrededor del año 40, relato que Marcos habría utilizado y ampliado. Para quienes sostienen que el evangelio de Marcos se escribió alrededor del año 40  los indicios de antigüedad presentes en el relato de la pasión de Marcos no serían sino una prueba más de la antigüedad misma de este evangelio.

       Vamos a examinar brevemente estos indicios, siguiendo para ello el siguiente esquema utilizado por Gerd Theissen:

   

     1.- Tratamiento de altos funcionarios en la historia de la pasión de Marcos.

      Una de las peculiaridades del evangelio de Marcos (que no hallamos ni en Lucas ni en Mateo) es la de que a Pilato se le identifica por su nombre, pero no se cita su cargo, y la de que, en cambio, al sumo sacerdote se le identifica por el cargo, pero se silencia su nombre.

      Realmente, Marcos presupone en el lector y oyente de su narración  una cierta familiaridad y conocimientos previos de personajes y sucesos que aparecen en el relato. 

      Así, y en relación con Pilato, el texto del evangelio da por supuesto que el lector u oyente sabe ya que éste es el prefecto romano. Además, se da por supuesto que el destinatario del texto sabe  que Jesús, al desplazarse de Galilea a Jerusalén, pasa del territorio gobernado por Herodes al territorio de Pilato, pues no se da ninguna explicación sobre ello. 

  En cuanto al sumo sacerdote, R.Pesch ya señaló que hablar del sumo sacerdote sin una identificación es un indicio de que la historia de la pasión tuvo que ser formulada cuando Caifás ejercía aún su cargo (en el que permaneció hasta el año 37), pues sólo después de esa fecha se hacía necesario identificar al sumo sacerdote con su nombre, como sí hacen los evangelios posteriores.

 Además de esto, el anonimato del sumo sacerdote tendría otra explicación. Aunque Caifás dejó de ser sumo sacerdote el año 37, lo cierto es que hasta mucho más tarde el cargo de sumo sacerdote quedó en su familia (por lo menos de forma continuada hasta el año 42, con el sumo sacerdote Matías). Puesto que la familia de Caifás seguía siendo muy poderosa, y puesto que era conocida su postura decididamente contraria a los cristianos, no resultaba muy seguro el incluir su nombre de modo expreso, siendo que la valoración que en la historia de la pasión se hace de Caifás es muy negativa.

      Esta idea explica también con facilidad el que se cite expresamente el nombre de Pilato. Este dejó el cargo el año 36, luego ya no representaba peligro alguno. Ninguna dificultad podían encontrar los primeros cristianos en citar directamente en sus primitivos relatos a Pilato, pues ya no cabía represalia alguna.

      Así, el tratamiento dado en Marcos a estos dos personajes apunta a una fecha temprana para el relato de la Pasión, entre los años 37 y 40.

      2.- Modo de identificación de determinados personajes.

      En el relato de la Pasión se cita una larga serie de personajes que aparecen mencionados brevemente por su parentesco, el lugar de origen, la pertenencia grupal o la función. En el modo en el que se efectúa esta identificación es posible también deducir pistas que apuntan hacia un origen temprano del relato, próximo en el tiempo a los acontecimientos que se narran.

      Comentaremos tan sólo algunos de estos casos.

      Es especialmente interesante notar cómo ciertos personajes se identifican por el nombre de  sus hijos, en lugar de lo que era habitual en la antigüedad, donde las personas se identificaban con el nombre de sus padres. Esto es lo que sucede en el evangelio de Marcos con Simón de Cirene, padre de Alejandro y Rufo, y con María, madre de Santiago y José. Aquí los hijos son más importantes que los padres, lo que apunta a que los mismos eran conocidos por los que escuchaban el relato. Esto quiere decir que los autores y receptores del relato son contemporáneos a estos hijos que se citan en los relatos. Seguramente estos hijos citados en los relatos son de la misma generación de los que acompañaron a Jesús (que podrían sobrevivirlo hasta unos 30 años). Todo apunta a una fecha de redacción del relato de la pasión no más lejana del año 40.

      También encontramos una nota de colorido local que nos habla de un relato próximo a los acontecimientos en un detalle del relato de la negación de Pedro. Uno de los criados del sumo sacerdote oye a Pedro y le dice “tú eres galileo”. No hay mayores explicaciones. Se sobreentiende que un galileo es fácil de identificar por el acento. En cambio, en el evangelio de Mateo se hace la explicación de que “se te nota en el habla”. Esto no resultaba necesario en la comunidad en la que se origina el relato de la pasión de Marcos.

      Por último, es también interesante observar cómo se introduce el personaje de Barrabás en el relato de la Pasión de Marcos. El texto griego dice literalmente «o legomenoç Barabbaç», lo que ha de traducirse como «el llamado Barrabás«, utilizando un artículo que da a entender que se trata de un personaje bien conocido  el oyente. Mateo dice expresamente que “era un preso famoso llamado Barrabás”, pero Marcos lo da por supuesto. Además, en Marcos se habla de que “los sediciosos” fueron arrestados en “la revuelta”; la doble utilización  del artículo sugiere que el lector conoce de qué revuelta se trata. Esto supondría que el texto tuvo que ser formulado en un momento temporal en el que la revuelta no podía confundirse con otra. Así, el texto debe ser, en todo caso, anterior a las graves revueltas que tuvieron lugar los años 44-45, encabezadas por Teudas bajo Cuspio Fado, pues si fuera posterior no hubiera podido hablarse de los sediciosos arrestados en la revuelta, sino de unos sediciosos arrestrados en una revuelta.

       3.- Personas anónimas en la historia de la Pasión.

           En el episodio del prendimiento de la historia de la Pasión aparecen, en el evangelio de Marcos, dos personas anónimas :uno de los presentes, que echa mano de la espada y le corta la oreja al siervo del sumo sacerdote (Mc 14,47), y un joven que escapa huyendo desnudo (Mc 14,51).

       ¿Por qué motivo se mantiene el anonimato en relación con ellos?

       Las dos personas entran en conflicto con las autoridades con una refriega en la que hay por lo menos un herido. El anonimato y la vaguedad en la identificación tiene una función protectora. Tanto el narrador como los que oían la narración seguramente sabían de quién se trataba, pero no era conveniente consignarlo por escrito, pues todavía eran posible represalias.

       El anonimato protector supone que el texto circulaba  ya poco después de que tuvieran lugar los hechos. El lugar originario de este texto sería Jerusalén, pues sólo allí había razón para proteger mediante el anonimato a los seguidores de Jesús. Y ello permite reconstruir su cronología, pues obliga a situar el origen de este relato (bien del evangelio de Marcos, bien del texto premarcano de la pasión) no más tarde del año 40.

 

  Además de todo lo ya dicho, existirían también otros indicios de que el relato de la pasión que leemos en Marcos tendría como fecha más probable de redacción (bien sea como unidad independiente anterior a Marcos, bien sea formando parte ya de este evangelio) hacia el año 40. Así, encontraríamos estos otros indicios:

    a.-En el relato de la pasión de Marcos se dice que el sanedrín puede dictar sentencias de muerte (Mc 14,64). Esto no era cierto en el año 30, pero durante el reinado de Agripa (41-44) sí se dio una situación histórica en la que las autoridades judías podían dictar sentencias de muerte. Precisamente en dicho período Santiago Zebedeo fue ajusticiado por orden de Agripa I y Pedro fue arrestado, aunque pudo huir. Si el relato de la pasión se acabó de elaborar en dicho período, se explicaría que se incluyera en el relato que el sanedrín (la instancia judía) podía dictar sentencias de muerte, pues ello se correspondía con la situación histórica que vivía la comunidad.

    b.- En Marcos 14,57 ss se considera falso testimonio el vaticinio de Jesús sobre la destrucción del templo. Este distanciamiento sobre la destrucción del templo (que finalmente se produjo el año 70) se explica más fácilmente en una situación de los años 30 y principios de los 40. Como indica Theissen, este distanciamiento sería comprensible  como una consecuencia de la primera persecución contra los cristianos en los años 30. Además, tras la crisis de Calígula  del año 40-41, en la que el templo estuvo a punto de destruirse, el distanciamiento de la  predicción de la predicción del templo era cuestión de superviviencia, pues cualquier crítica al templo era considerada delito. En ese contexto es explicable que los cristianos   señalaran que Jesús no había nunca querido destruir el templo.

    En definitiva, de todos estos puntos se derivaría que el relato de la pasión de Marcos indica una tradición  muy antigua, muy cercana en el tiempo a los acontecimientos que se narran.